viernes, 13 de agosto de 2010

APARICIONES CELESTIALES EN ROMA

LA VIDENTE MARISA ROSSI MOSTRANDO LOS ESTIGMAS

“Mis queridos hijos, soy Yo, Dios quien os habla y os da las gracias: Yo, Dios, os doy gracias a vosotras pequeñas criaturas, por todo lo que habéis hecho, pero aún no habéis terminado de orar, de hacer florilegios y sacrificios. En este pequeño lugar que Yo he buscado, que Yo he definido taumatúrgico, tenéis que continuar orando hasta que se acaben las guerras, se acabe el terrorismo y tantas otras maldades que ocurren en este mundo tan corrupto, como ha dicho mi hijo Jesús. Sí, tenéis que continuar, también porque ya es tiempo de que los padres dejen de matar a los hijos y los hijos a los padres con tanta facilidad. Los hombres tienen más compasión por un animal, que por una criatura de Dios”.

Se trata de uno de los muchos mensajes celestiales que la vidente Marisa Rossi, de Roma, viene recibiendo desde 1971. En sus éxtasis se comunica con Dios, Jesucristo y la Virgen María. Además, sufre estigmas, episodios de bilocación y recibe comuniones místicas con hostias sangrantes. Su historia, que al principio se mantuvo oculta, sólo era conocida por el sacerdote Claudio Gatti, defensor incondicional de la vidente y su director espiritual, así como un reducido cenáculo de oración. Sin embargo, los hechos trascendieron finalmente por toda Roma, a raíz de un mensaje transmitido por la Virgen el 20 de junio de 1993: “Hijitos míos, es tiempo de hacer que lleguen grupos de personas a vosotros. Dios Padre lo quiere así después de veintidós años de silencio y de ocultamiento. Has hecho siempre lo que Dios, nuestro Todo, ha dicho, ¿quieres rechazarlo ahora? No te desanimes, más bien anima a mí y a tu sacerdote, Don Claudio”. Desde entonces, los seguidores se multiplicaron y el grupo, ya bautizado como Movimento Impegno e Testimonianza ‘Madre dell’Eucaristia’, mantiene una tensa pugna con el Vaticano, que ha adoptado en todo momento una actitud abiertamente hostil hacia la vidente y sus acólitos, especialmente contra el citado sacerdote, que aprecia en las experiencias visionarias de Marisa Rossi auténticos signos sobrenaturales, anunciadores de eventos milenaristas. Hace algo más de una década, dicho sacerdote fue consagrado obispo por el mismísimo Jesucristo, en una de sus apariciones, siendo amonestado severamente por las autoridades romanas. Así, el 5 de noviembre de 2002, el Cardenal Camillo Ruini le comunica oficialmente: “La Congregación para la Doctrina de la Fe ha dado cuenta a este Vicariato que el 18 de octubre del 2002 el Sumo Pontífice Juan Pablo II, en la audiencia concedida al Cardenal Prefecto de la misma, ha dispuesto Su inmediata dimisión del estado clerical ‘ex officio et in poenam, cum dispensatione ab omnibus oneribus e sacris Ordinibus manantibus’. La decisión pontifica se ha de considerar inapelable”.

MILAGRO EUCARÍSTICO PROTAGONIZADO POR EL SACERDOTE CLAUDIO GATTI

El citado aviso no frena la particular cruzada de Claudio Gatti, sino que le fortalece aún más, llevándole a enviar al Vaticano numerosas cartas, recriminando entre otras cosas que “la autoridad eclesiástica se ha equivocado gravemente en lo que a mí se refiere y me ha infligido el último golpe de Satanás”. Agregando asimismo que “los sacerdotes acusados de haber cometido abusos sexuales a menores, tienen derecho a defenderse, como está establecido en las nuevas normas decididas por los obispos americanos y aprobadas por la Congregación de los Obispos. Sin embargo a mí, no sólo me ha sido negado el derecho a la defensa, sino que además no ha sido ni siquiera comunicado el delito por el cual he sido condenado. El motivo de esta omisión es evidente: no he cometido ningún delito, sólo he defendido las apariciones de la Madre de la Eucaristía y los milagros eucarísticos, sobre todo el ocurrido mientras celebraba la Santa Misa”. A su vez, el “obispo” condenado al estado laical y la vidente exigen al Papa que revele la verdad sobre el Tercer Secreto de Fátima, asegurando que el manuscrito de Sor Lucía desclasificado en junio de 2000 es falso. Según un mensaje ofrecido por la Virgen el 22 de febrero de 2001: “El mensaje de Fátima no ha sido revelado íntegramente, han sido quitados los puntos más importantes. Nadie se ha atrevido a decir el secreto, ni siquiera los papas. Diversos papas han tenido el secreto en sus manos y no lo han revelado. El secreto no consiste en lo que han querido hacer saber. Han pasado muchos años y todavía continúan falsificándolo todo”.

Dicho movimiento mariano, arropado con presuntos mensajes celestiales y eventos milagrosos, seguirá plantando cara a la curia romana mientras ésta no admita la autenticidad del caso. La proliferación de visionarios y profetas en tiempos de apremio colectivo como el actual, lleva a los gerifaltes del Vaticano a tener que tomar medidas drásticas para frenar la ola de irracionalismo que a veces se produce incluso en sus propias puertas, olvidando que ellos han sido muchas veces los culpables de potenciar semejantes episodios de milagrería popular a lo largo de la historia por cuestiones meramente estratégicas y proselitistas. Ahora les toca recoger los frutos…

3 comentarios:

Angel Rivero dijo...

No sé cómo la gente no se da cuenta de la pérdida de tiempo que son las religiones.

Ruboslav dijo...

Hola, acabo de descubrir este blog a raíz de que quiero escribir un post sobre el programa de Telecinco "Más allá de la vida" y me parece interesantísimo. Ya estoy contemplando la posibilidad de comprarme el libro de "El negocio de la virgen". Ánimo y un saludo.

Moisés Garrido dijo...

Gracias por vuestras opiniones. Un saludo, Moisés.